

Debo
admitir que, aunque esperaba con entusiasmo el estreno de la
segunda entrega de la trilogía de la Matriz, tenía
la opinión preconcebida de que si bien no cabía
duda de que disfrutaríamos de un espectaculo visual de
primer orden, argumentalmente Matrix Reloaded no podía
dar tanto de si como la primera entrega, que entre otras cosas
basaba parte de su impacto en el elemento sorpresa, en el hecho
de que el mundo en el que vive Neo no es nuestro mundo, sino
una simulación a la que toda la humanidad está,
por así decirlo, enchufada.
Sin
embargo, estaba equivocado. Si al arrancar Matrix Reloaded,
los espectadores ya conocemos las reglas del juego, es evidente
que todavía queda mucho que rascar en el universo creado
por los hermanos Warzowski, y la película nos deja con
muchas más preguntas que respuestas, profundizando además
en aspectos del microcosmos de la Matriz.
Para
empezar, Matrix Reloaded, después de un breve
aunque acelerado flash forward que adelanta el ¿inexorable?
destino de Trinity al final de la película, opta por
un primer tramo de película bastante pausado, en el que
se nos muestra la sociedad de Zion, la ciudad subterranea en
la que habitan los últimos seres humanos libres. Descubrimos
por primera vez una comunidad de humanos organizados fuera de
la simulación de Matrix. Resulta interesante que, a pesar
de tratarse de un grupo humano que se rebela contra las máquinas,
la dependencia de Zion respecto de su propia tecnología
para sobrevivir es evidente. También tenemos atisbos
del sistema político de Zion,
con
su clase dirigente y su jerarquía militar (resulta chocante,
por ejemplo, ver a Morfeo respondiendo de sus acciones frente
a un superior militar algo oligofrénico, que encima es
el que le ha levantado a su novia, Niobe). Pero lo más
interesante es ver la personalidad de los ciudadanos de Zion,
y el contraste entre su claro desarrollo tecnológico
y su comportamiento social, claramente condicionado por la situación
de acoso y permanente peligro: los zionitas son apasionados,
algo tribales y muchos de ellos con fuertes sentimientos religiosos:
Resulta evidente que la fe en la venida de un Elegido les ha
permitido a muchos, empezando por el propio Morfeo, soportar
la presión de estar viviendo al filo de la navaja y en
medio de una guerra durante un siglo.
Pero
será una vez dentro del mundo simulado donde empiecen
las verdaderas sorpresas, sobre todo desde el regreso del Oraculo.
Una de las incógnitas de la primera película es
¿que pinta un elemento místico como el Oráculo
dentro de un universo ciberpunk como el de Matrix?. El propio
Oráculo no tarda en darnos una críptica respuesta
que nos pone en antecedentes de su naturaleza y la de otros
como ella: El Oraculo es uno de tantos programas que han escapado
al ferreo control de la Matriz por las rendijas del código,
y que guía a los humanos porque
cree
que estos y las máquinas deben convivir juntos (una idea
que también es puesta en boca de uno de los dirigentes
de Zion).
Sin
embargo, la credibilidad de estas afirmaciones se ponen en entredicho
con posterioridad. Aunque la presencia de "programas piratas"
dentro de Matrix no tarda en ser confirmada por la aparición
de otros personajes, la benevolencia del Oráculo no está
nada clara, si creemos en su totalidad el discurso dado por
el Arquitecto, un avatar con aspecto de anciano venerable que
parece representar la consciencia de Matrix y al que se enfrenta
Neo al final de la película en una confrontación
más psicológica y metafísica que la habitual
pelea de artes marciales que podíamos esperar (si es
que a estas alturas se puede esperar algo convencional de Matrix).
Según el Arquitecto, la aparición de un Elegido
es algo planificado por la propia Matrix, parte consustancial
de un ciclo que se requiere para que la simulación sea
viable, que ya se ha repetido en 6 ocasiones y que siempre culmina
con la destrucción de Zion. Sin entrar en detalles (me
temo que se necesita al menos un segundo visionado para captar
la complejidad de todo el asunto) esto implica que el Oráculo
es, o un peon del Arquitecto en el mejor de los casos, o su
secuaz en el peor. Aunque el Oráculo resulta una "persona"
tan cálida y agradable que las implicaciones del Arquitecto
son dificiles de creer, tanto para Neo como para los espectadores.
En cualquier caso, lo evidente es que Neo y los suyos parecen
peones de ajedrez en un juego en el que todo parece predeterminado
¿o no?
Un
tema omnipresente en toda la película es si los personajes
tienen o no libertad de elección, y de si son capaces
de cambiar el destino. Uno de los programas renegados, el afectado
Merovingio, afirma que la libertad de elección no existe.
Por otra parte el Oraculo insiste en lo crucial de la capacidad
de elección de Neo para la crisis que se avecina, si
bien afirma que Neo ya ha tomado inconscientemente sus decisiones,
y que su peripecia posterior irá encaminada a averiguar
el porque de esa decisión. Hasta el Arquitecto ofrece
a Neo una elección: intentar rescatar a Trinity o salvar
las vidas de todos los humanos conectados a Matrix integrándose
en la misma, disyuntiva que Neo rechaza, con la esperanza de
salvarlos a todos. De hecho, su rescate in extremis de Trinity
sugiere que Neo es capaz de impedir que sus visiones del futuro
se hagan realidad. Como se dijo en otra película, "no
hay destino".
Pero
aún hay implicaciones más inquietantes en Matrix
Reloaded. Al final de la película, en lo que podríamos
llamar "el mundo real", Neo, Trinity, Morfeo y Link
ven como su nave se hace pedazos, y como los calamares mecánicos
de Matrix se le echan encima. Y entonces sucede lo imprevisible:
Neo es capaz de provocar, con un ademán, un fallo masivo
en los circuitos de sus perseguidores mecánicos. Esto
puede deberse a que Neo haya desarrollado la capacidad de influir
sobre los sistemas electrónicos en el mundo real. O que
ahora sea capaz de doblegar la realidad del mundo real, igual
que es capaz de hacerlo con el mundo simulado de Matrix. En
el universo de
Matrix
todo es posible, pero nada explica por que el hecho de conectarse
a Matrix iba a permitir la adquisición de "superpoderes"
en el mundo físico. Más plausible y escalofriante
es la idea de que "el mundo físico" podría
ser un segundo nivel de simulación, en el que los zionistas
están atrapados sin saberlo, una jaula dentro de otra
jaula, y que Neo haya empezado a desarrollar la capacidad de
percibirlo... En todo caso, todas estas especulaciones no podrán
aclararse hasta el estreno del desenlace: The Matrix Revolutions
Además
de todas estas ideas sobre la realidad, la película está
repleta de apuntes interesantes: Por ejemplo, la idea de que
muchas leyendas sobre vampiros, hombres lobo, fantasmas y demás
fenómenos paranormales en el universo simulado de Matrix
responden a creaciones hechas por programas rebeldes con la
intención de divertirse. Los fantasmagóricos y
albinos Gemelos responden a este patrón, permitiéndonos
disfrutar, si mi memoria cinematográfica no me falla,
con el primer caso de fantasmas armados con ametralladoras de
la historia. También resulta atractivo el hecho de que
el agente Smith (completamente bordado por Hugo Weaving),
lejos de ser destruido en la primera parte se ha convertido
en un renegado de Matrix, en un programa rebelde que ha desarrollado
la capacidad de replicarse a si mismo (¿otra primicia?,
¿el primer villano cinematográfico que es un virus
informático?) y de acceder al "mundo real"
si es que lo es, asimilando las consciencias de los cibernautas
que viajan en el interior de la Matriz.
En
resumen, The Matrix Reloads no se limita a ser
una secuela rutinaria, como algún agorero podría
haber sugerido, sino que continua ofreciendo conceptos e ideas
nuevas, y profundizando sobre el universo de la Matriz. En todo
caso, no quisiera terminar este artículo -que podría
prolongase durante páginas y páginas, ante la
abundancia de referencias, niveles de lectura y matices- sin
referirme a las escenas de acción de la película,
que como era previsible están a la altura de lo que se
esperaba, y todavía más, con mención especial
a dos secuencias claves: El combate entre Neo y un renegado
Agente Smith que se multiplica hasta el infinito, y sobre todo
la enloquecida persecución en la autopista entre Trinity,
Morfeo, el Maestro de las Llaves -otro nuevo personaje-, los
Gemelos y los Agentes, un más dificil todavía,
si cabe, que rinde homenaje a alguna de las persecuciones automovilisticas
más frenéticas de la historia del cine -me viene
a la mente Terminator 2-, multiplicandoalas por un factor
de un millón, y que inevitablemente ya son parte de la
historia del género de acción. Warzowski
Rules!!!