| El año
pasado no fue precisamente memorable para Steven Spielberg en lo que a
éxitos se refiere. Después de la expectación levantada al retomar el viejo proyecto del
difunto Kubrick, Inteligencia Artificial, el
público no respondió como se esperaba. Algo que visto con perspectiva se antoja
inevitable, y no precisamente por una falta de calidad de la película, sino todo lo
contrario. A pesar de la calidad de la historia, la impecable ambientación, los soberbios
efectos especiales y la excepcional interpretación del joven Haley Joel Osmend, lo cierto
es que el drama vital del pequeño androide resulta a veces tan angustioso que no es de
extrañar que el respetable, que probablemente esperara un divertimento amable, al estilo
E.T., y acostumbrado a la habitual papilla autocomplaciente que nos ofrece
Hollywood, se sintiera desconcertado.
Por eso, no es de extrañar que el próximo proyecto de uno de los directores
más legendarios de las últimas décadas, aunque continue ubicado en el marco de la
ciencia ficción, se aleje de escenarios introspectivos y dramas existenciales, y se
encamine por la aventura y el thriller puro y duro.
Porque si I.A. era más bien cine de autor, una historia muy
personal, Minority Report, el nuevo proyecto de Spielberg de
próximo estreno, parece más orientado a dar un golpe de mano en las recaudaciones de
todo el mundo, como prueba la presencia de Tom Cruise, uno de los actores
más taquilleros del panorama cinematográfico norteamericano actual.
Eso
no quita para que, como puede esperarse de Spielberg, el punto de partida de la historia
esté mucho más elaborado que la media de los blockbasters anuales yanquis. La idea
básica parte de un relato de Phillip K. Dick, autor de ciencia ficción
de eficacia probada a la hora de usarlo como punto de partida para crear clásicos
cinematográficos del género, como prueban Blade Runner y Desafío
Total.
La premisa es la siguiente. Nos hayamos en un futuro lo bastante próximo como para ser
reconocible, igual que en I.A., pero con numerosos avances tecnológicos, el mayor de los
cuales es el sistema PreCrime. PreCrime es un cuerpo policial dotado de
una tecnología que permite determinar, no sólo quien ha cometido el crimen, sino cuando
va a cometerse. Así, en una de las escenas iniciales vemos a un grupo de geos irrumpiendo
en una casa donde el marido se dispone a liquidar a su esposa al pillarla in fraganti con
su nuevo ligue.
Como es lógico,
PreCrime, implantado sólo en el estado de Washington, no está exento de polémica en lo
que respecta al espinoso tema de los derechos civiles, pero la euforia que se vive en
Washington, donde no se ha cometido un sólo asesinato en seis años, hace más que
probable que el sistema se implante en toda Norteamerica.
Así están las cosas cuando Tom Cruise, alto cargo de PreCrime, se
encuentra una mañana con que el sistema le está presentando como potencial asesino de un
hombre que ni siquiera conoce. Como es lógico, Cruise sale por piernas
del cuartel general de PreCrime y no tarda en desencadenarse la inevitable caza del hombre
en un mundo futurista, con Cruise perseguido por sus antiguos compañeros de trabajo y a
la fuga para evitar ser metido en la carcel por un crimen que no sólo no ha cometido,
sino que no sabe porque debería cometerlo.
La
única escapatoria del protagonista se basa en el sistema de funcionamiento de PreCrime.
Los sistemas informáticos de PreCrime están conectados permanentemente a tres humanos
con poderes psíquicos que son capaces de predecir con cierta antelación los crímenes
potenciales. Sin embargo, muchas veces las predicciones no son precisas, y los tres
psíquicos pueden no estar de acuerdo en si los flashes paranormales que perciben
corresponden a una intencionalidad de asesinato auténtica. En esos casos, el sistema se
basa en el "Informe Mayoritario", es decir, el generado por los dos psíquicos
que coinciden. Sin embargo, siempre queda el "Informe Minoritario" -Minority
Report, en el original ¿lo vais cogiendo?- generado por el psíquico que queda en
minoría. El personaje de Cruise cuenta con el informe minoritario asociado a su caso para
probar su inocencia, pero ¿es realmente inocente?
Como puede verse, el argumento, con ser básicamente un Fugitivo futurista,
tiene muchos puntos argumentales de interes para ser una de las películas de ciencia
ficción más interesantes del año. A eso se le añade un reparto que incluye, a parte de
a Cruise, a Colin Farrell, el protagonista de La Guerra
de Hart, actualmente de estreno; a Peter Stormare, genial
secundario y cosmonauta ruso en Armageddon; y a Max Von
Sydow, el único y genuino Exorcista.
Por cierto, a los que querais saber más, os recomendamos que visiteis www.precrime.org, una web promocional de la película
planteada como si fuera una auténtica web promocional del sistema PreCrime creada con el
objetivo de que los ciudadanos den su voto al sistema. El gran hermano te observa ( y no
me refiero a Pepe Navarro...)
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