Luis F.
Mayorgas
Así rezan los primeros folletos promocionales de STRANDED
(Naufragos), otra nueva producción de ciencia ficción ambientada en Marte, el
Planeta Rojo, tan de moda en los últimos meses y que ha sido el objeto de producciones
cinematográficas como Misión a Marte, Planeta Rojo
y el inminente estreno de John Carpenter, Ghost of Mars.
¿Que puede tener que ofrecer el enésimo estreno en esta línea? Pues, para empezar, que
estamos hablando, ni más ni menos, que de una película española.
A pesar de lo que pueda parecer, la ciencia ficción no es algo completamente ajeno a
la cinematografía, si bien resulta dificil de encontrar: Así, a vuela pluma, me acuerdo
de El Caballero del Dragón, (aquella de Miguel Bosé
haciendo de San Jorge alienígena), Acción Mutante (todo un
comic gamberro que supuso el debut de Alex de la Iglesia), y... bueno, El
Ete y el Oto de los Hermanos Calatrava.
Es cierto que no hay mucho donde buscar, con lo cual
una nueva producción de estas características siempre es bienvenida. Pero
adicionalmente, hay que tener en cuenta que Naufragos viene con vocación
de producción seria: La primera película de ciencia ficción hard de nuestro pais.
¿Ciencia ficción hard? ¿Que que es eso? Bueno, para los despistados, aclararemos que
en literatura de ciencia ficción, simplificando, hard son aquellos relatos que se basan
en un enfoque muy realista de los conocimientos científicos para desarrollar la trama de
la historia (que no se inventan, digamos, campos metafásicos, cuando no saben salir del
paso, o si se lo inventan, procuran que las leyes que lo rigen sean coherentes durante
todo el relato). Ejemplos que se me ocurren son la novela de Carl Sagan, Contact,
o 2001, Una Odisea del Espacio. Por oposición, soft serían aquellas
historias en las que la ciencia no es relevante, y los cliches de la ciencia ficción son
una excusa para contar una historia, un western galáctico. Star Wars
sería el ejemplo más conocido.
En este caso, el propósito es ser lo más coherente
posible con lo que se conoce de Marte y del mundo de los astronautas. Para ello, se ha
contado con el asesoramiento del mismísimo Pedro Duque, nuestro
astronauta patrio. Además, la película cuenta con un guionista de excepción, Juan
Miguel Aguilera. A los que no les suene, que vayan poniéndose al día: Juan
Miguel es uno de los escritores de ciencia ficción más prestigiosos de nuestro país,
responsable de la saga galáctica de escrupuloso rigor científico Mundos en
la Eternidad, escrito junto con Javier Redal, y de
La Locura de Dios, un relato de ciencia ficción ambientado en el Medievo.
Lógicamente, los
productores son conscientes de que no son capaces de competir con Hollywood en términos
de medios y dinero, así que han optado por crear una película centrada en los personajes
y en la angustiosa situación de los tripulantes de la expedición a Marte: Si sólo dos
de los cinco astronautas pueden seguir con vida, ¿quien puede decidir quien vive y quien
muere? En esta línea, el reparto incluye actores del calibre de los portugueses María
de Medeiros, Joaquim de Almeida, el francés Vicent
Gallo o nuestro patrio José Sancho.
De todas formas, no pensemos que estamos hablando, precisamente, de una serie B
baratucha: Se han invertido 810 millones de pesetas de presupuesto en esta película, de
los que unos 100 se están invirtiendo en efectos especiales. Además, el rodaje de las
escenas de interiores se han rodado en Hollywood, en los mismos decorados en los que se
rodó Space Cowboys, lo cual no es moco de pavo. En cuanto a los exteriores marcianos se
usaron localizaciones más autóctonas, en particular la isla de Lanzarote.
En resumidas cuentas, parece que se ha hecho un esfuerzo notable
para crear una película de ciencia ficción española con entidad e interés. Del
resultado final sólo podremos hablar cuando le hayamos echado un vistazo a la película,
que se estrenará en el Festival de Sitges de este año. Mientras tanto, los que tengan
más curiosidad pueden ver fotos e información más detallada de la película en http://www.elmundo.es/navegante/especiales/2001/stranded/
. Toquemos madera para que este sea un paso más en la línea de establecer una
producción cinematográfica de género en condiciones en nuestro país...
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