Parece que el mercado del DVD es la salvación de los trekkers españoles. A pesar de que ninguna de las cadenas públicas se atreve a estrenar mucho del material trek que continua inédito, la Paramount se está animando a estrenar en España la serie de la Nueva Generación, integra en packs de lujo. Un estreno que llega acompañado por la edición de Star Trek, la película, en una nueva edición supervisada por su director, Robert Wise. Juan Gomez Marín nos remite un extenso artículo sobre este último re-estreno...

 

STAR TREK, EL MONTAJE DEL DIRECTOR


Juan Gómez Martín


TESIS

Advertencia: yo soy de los pocos bichos raros que descubrió Star Trek a partir de esta película, que disfruté como un enano en el cine (mi serie de ciencia-ficción de la infancia fue Espacio:1999, que por cierto está disponible remasterizada en DVD). Prácticamente pasé directamente de las películas a La Nueva Generación, así que mi punto de vista de Star Trek no parte de la serie original. ST:TMP me pareció un film estupendo, lleno de espectáculo y ambiciosa ciencia-ficción. Y contrario a la opinión general, yo creo que es Trek genuino: es Star Trek con todas las consecuencias y hasta la médula.

El conjunto de filmes de Star Trek es un asunto curioso: la primera de las películas se centra en los aspectos más etéreos y futuristas de la visión de Roddenberry, y muestra sus criaturas en lo que podríamos llamar "Star Trek en serio". Mucho de las actitudes de este film se pueden ver en la primera temporada de La Nueva Generación: la más sosa, pero también la más Roddenberriana de las secuelas, con su Flota Estelar de guerreros sensualistas pura revisión ochentera del abortado proyecto Star Trek Phase II. Se podría decir que si en la serie original de Star Trek, tal como dice su viuda, la ciencia-ficción fue un medio para superar la censura y poder contar las historias sobre la condición humana que deseaba explorar, La Nueva Generación en sus inicios y desde luego The Motion Picture fueron más bien un intento de mostrar su concepción de la utopía que habría de permitir superar los puntos débiles de tal condición. Por desgracia, la utopía, como dijo alguien, tiene un algo de tedioso.

La segunda película, Star Trek II: The Wrath of Khan, se aparta de este punto de vista para, por así decirlo, dedicarse a enfrentar sus personajes a las consecuencias de su humanidad y mortalidad. Es como si Nicholas Meyer le robase sus personajes al alma mater de la serie y exprimiera hasta el extremo sus rasgos morales y emocionales. Casi todos dicen que es el verdadero Star Trek. Yo diría que no, por una razón básica: en la serie original, la relación de los personajes era la de camaradas en una estructura de mando, afectuosa dadas sus personalidades, pero siempre desde la profesionalidad como punto de referencia. McCoy enfrentándose a Kirk en ST:TMP, mostrándole cómo se ha aprovechado de la crisis V'Ger para recuperar la Enterprise, y las consecuencias que pueden derivarse de ello, es precisamente el Star Trek de todos conocido. McCoy visitando a Kirk en su apartamento y regalándole unas gafas y un sermón sobre su actitud hacia la vejez, demostrando una íntima amistad que supera el ámbito de la Flota Estelar es algo nuevo: no opuesto, sino la consecuencia de la serie original. ST:TWOK es, en realidad, el western crepuscular de Star Trek, un enfoque consecuente, válido, pero ajeno a lo conocido, situado fuera de sus parámetros habituales. Por supuesto, fue un exitazo, porque llegaba a partes de los personajes que todos deseaban conocer y que sólo podían vislumbrar en las novelizaciones. Y además habían batallas navales y un malvado tan grande que se salía, que ayuda bastante.

Pero es a partir de la tercera cuando algo empieza a fallar, para mí, y es que los personajes dejan paso a los fenómenos. Kirk y cía. son, en ST:TMP, actores de una película de comandantes de navío de la Segunda Guerra Mundial: es ese estilo de actuación, de conflicto de personalidades, en el que Shatner estuvo más creible que nunca como actor, sobrio y firme. En ST:TWOK lo que tenemos es a viejos aventureros en el crepúsculo de sus vidas, arrastrando pesares y decepciones pero aún con la chispa en el interior, desprendiendo emociones sin caer en el fuera de lugar. Es a partir de la tercera cuando empieza, precisamente, ese "fuera de lugar": algo deja de ser genuino y se transforma en impostado y pomposo. Es como si, en vez de ser personajes en un navío estelar, fueran actores en un fenómeno mediático. Demasiado chistosos, demasiado teatrales, demasiado con el piloto automático. Sólo en Star Trek VI: The Undiscovered Country, logró Meyer recuperar un poco de lo que logró en TWOK, emociones genuinas, como cuando Kirk responde a Spock que prefiere muertos a los klingon, o en el calor de la batalla final. Sólo un poco, porque, a ver, ¿alguien sentía que Kirk lo estuviera pasando realmente mal en Rura Penthe, la prisión de la que nadie sale vivo? ¿No parecía más unas vacaciones de campamento? ¿Es ese el Kirk que gritaba el nombre de Khan en la segunda película? Hay una pedantería teatral que empieza en The Search for Spock, siempre alternando entre lo sublime y lo ridículo, que parece demasiado consciente de sí misma. Oh, bien, no es como si los actores de La Nueva Generación no estuvieran siendo inexorablemente arrastrados en la misma dirección gracias a unos guiones condescendientes (aunque la inminente Star Trek Némesis parece muy prometedora).

Star Trek II: The Wrath of Khan pasará también por la remasterización y será distribuida en DVD este verano en USA. Habrán algunos minutos de metraje extra montados por Meyer, y extras a tutiplén. Me pregunto si recuperaremos las referencias al origen mestizo vulcaniano/romulano de Saavik.

TISIS

arti_3.jpg (14503 bytes)Pero vayamos al grano: el montaje del director de Star Trek: The Motion Picture. La historia ya la conocemos: Paramount acuerda una fecha de estreno, y por poco no llega. Entre el caos del guión, masilla torturada por la guerra de egos entre Roddenberry y sus subalternos, el ambicioso diseño de producción, y el colapso de los efectos visuales, las bobinas llegaron aún húmedas a los cines, in extremis. Especialmente sangrante la cuestión de los efectos visuales: por no liberar a un Trumbull desganado de la ciencia-ficción espacial de sus obligaciones, más interesado en sus investigaciones sobre el Showscan (que darían lugar a la frustrada Proyecto Brainstorm), y que rechaza hacerles los efectos del film, contratan a Robert Abel y Asociados mientras le dejan en dique seco. Para desgracia de Paramount, a la gente de Abel, que nunca se había enfrentado a un largo cinematográfico, le pilla el toro hasta la femoral. Siendo casi demasiado tarde, Trumbull les ofrece, a cambio de la libertad, solucionarles la papeleta: contrata a Dykstra, y se lanza de cabeza a resolver el problema.

Robert Wise dice que es la única película con la que no pudo hacer un test de reacción del público para afinar el montaje, y que es algo que le ha estado comiendo la cabeza desde entonces. En este DVD, además de un nuevo máster de la película que recupera su esplendor visual, tenemos un montaje más satisfactorio para el director, así como ciertos añadidos y retoques en los efectos especiales que, por problemas de tiempo y recursos, no pudieron implementarse en su momento.
En mi opinión, los resultados son equívocos: ha habido una cierta mejora del ritmo, leve, pero quizás lo bastante crucial como para que deje de ser The (Slow) Motion Picture, como se solía decir en tono de burla. Hay algo más de humanidad, hay un momento crucial para Spock, y el grupo de personajes es más cercano y más cálido. Pero también hay una cierta pérdida de solemnidad y grandeza.

Vayamos por faena.

TOS

Pues este DVD tiene unos problemillas muy obvios.

El DVD:

Los menús son curiosillos pero nada del otro jueves. Yo sostengo una teoría, y es que, de alguna forma, todos estos años de experiencia haciendo CD-ROM interactivos e interfaces gráficos de usuarios, a la hora de diseñar los de los DVDs, es como si los hubieran tirado a la basura y vuelto a caer en las mismas tonterías. Chiribitas en los menús están bien... la primera vez. Por suerte, ST:TMP no abusa. Pero la razón por la que digo esto es que, sobre todo, en los DVDs se abusa de la profundidad en los árboles de decisiones: tener que meterse a veces en tres subniveles de menú para seleccionar ciertos extras cuando podrían resolverse en dos es fastidioso. ¿Y CUANDO, cuándo por Dios bendito se decidirán a poner un simple botón que diga "ver todos los extras en tirereta, todo seguido, sin necesidad de darle a los botones"? Porque la primera vez que los ves es justo lo que querrías hacer.

Manías aparte: habemus lío con los subtítulos:

-Antes de empezar la película, se ve un fondo estelar con el tema de amor de la música del film, y parece que no pasa nada hasta que termina o uno le da al avance de capítulo. Pasaría algo si uno activase la pista de subtítulos, porque en ese capítulo inicial del DVD esos subtítulos (escritos por Michael Okuda) se dedican a explicar el porqué de esta nueva edición de ST:TMP, y forman parte de su pista de comentario escrita.

-En la secuencia de los klingon y en la de Vulcano, los subtítulos traducen lo que dicen los personajes en sus idiomas nativos, tal como en la edición cinematográfica original. Si no los tienes activados no aparecerán y te quedarás en la inopia. Supongo que esto se debe a que el sistema de programación de DVDs no permite establecer, digamos, la activación condicional de subtitulado. Lo lógico hubiera sido poner una advertencia al respecto en alguna parte.

Esta edición tiene dos discos: el primero con la película, veintitantas pistas de subtitulado (a repartir entre la película, el comentario de los realizadores, y el texto de Okuda); y el segundo con los extras. Los comentarios corren a cargo del director Robert Wise (que tiene una vocecilla tal que parece estar dormido), el actor Stephen Collins (el tipo cae simpático), el compositor Jerry Goldsmith (que describe entre más bien pocas cosas el Blaster, el instrumento con el que generaban los impactos sonoros reverberantes que acompañaban a V'Ger), y los autores de los efectos visuales, Trumbull y Dykstra (que no se pasan pero revelan algunos detalles interesantes en la ejecución y filosofía de los efectos). En general, no es una pista de comentario muy inspirada: da la impresión de que no han hecho sus deberes. La pista de comentario por subtítulos de Okuda es curiosa, una especie de Trivial Pursuit de Star Trek con algunos datos que no he visto en ningún sitio (por ejemplo, yo no sabía que la Oficial de Derrota Difalco era la mujer de William Shatner :-). Por desgracia, se centra más en obviedades y relaciones con el resto del mundo de la producción Trekker que en la película en sí.

El segundo DVD contiene, como extras, una serie de documentales: sobre Star Trek Phase II, la serie de televisión concebida para lanzar la cadena televisiva de la Paramount que se canceló, y que daría lugar a este film; sobre la película en sí, algunas prisas y angustias incluidas; y sobre esta reedición, el segmento en principio más interesante para los aficionados a los efectos visuales. En principio, porque, francamente, apenas hay donde hincarle el diente. Añadir a ello un sumario de las escenas originales que han sido cambiadas, descartes del rodaje original (incluidas las casi míticas pruebas del "muro de memoria" de V'Ger ), algo del story-board que demuestra que los cambios efectuados se ciñen a los mismos, y varios trailers.

Es todo muy blandengue y muy "qué felices somos todos de habernos conocido". Teniendo en cuenta lo agónica que fue esta producción en todos sus aspectos (no hay más que leer el Cinefex de la época, disponible en fotocopias y que valen su peso en fotocopias enviadas por correo aéreo, gracias; o el Star Trek: Phase II The Lost Series de Pocket Books), da un poco de grima que Paramount haga "una Disney" y lo pinte todo de color de rosa, a excepción de lo mínimo necesario para justificar la reedición.

La imagen:

Lo leí de algunos de los críticos estadounidenses, y tenían razón: no recordaba lo colorida que era esta película.

arti_7.jpg (16510 bytes)Aparentemente, los transfers del celuloide al vídeo que se hicieron de cara a las exhibiciones televisivas y cintas de alquiler descuidaron totalmente el color. La memoria que uno tiene de este film en VHS y en la tele es de tonos pastel desaturados en todas las escenas interiores. En este DVD uno redescubre que los paneles de los pasillos están enmoquetados de marrón rojizo, que las superficies metálicas de los decorados están bruñidas, que la gama de colores de los uniformes es más compleja de lo que parece, que la Enterprise aparece reflejando los colores del entorno en que esté... Que ST:TMP es casi tan de colorines como la serie original, pero que lo es tan inteligente y sutilmente que uno apenas se fija: sólo sabe lo futurista y moderno y HiTech que parece todo.

Lo estupendo del DVD es cómo con su resolución y el "Scope" uno puede redescubrir otras cosas: las pantallas laterales de cristal transparente en el puente del crucero klingon, el complejo de oficinas orbital allá a lo lejos visto desde el dique seco, etc. Por desgracia, todo tiene un límite: en el plano en el que se ve por primera vez, durante la aproximación al dique seco, la librea del casco secundario que dice "Starship USS Enterprise - United Federation of Planets", el texto es ininteligible. En fin: no se puede tener todo.

Recomendación: al ver el DVD, ajustad el brillo y contraste de forma que el espacio se vea negro: si no, las líneas "matte" (resultado de imprecisiones en la superposición fotográfica de los elementos en el plano) alrededor de los cruceros klingon, y el grano en general, cantarán. Esto ocurre sobre todo si lo veis en un PC.

Vamos ahora a los nuevos efectos especiales hechos para esta edición de ST:TMP. En mi opinión, están perfectamente integrados con la película, pero en general no han sido muy acertados. No es para nada la debacle de la edición especial de La guerra de las galaxias, en la que, sin discutir el perfecto derecho de George Lucas de meterle mano a su trilogía original, en general la metió hasta el sobaco. Simplemente, me parece que no aportan mucho y sí disminuyen un tanto la película.
Vayamos por partes, como diría Jack el Destripador:

-Títulos de crédito iniciales: la misma tipografía, pero más gordos, doraditos, y con un tonto efecto de suavizado direccional al aparecer que enerva.

-Vulcano: en el montaje original teníamos un plano consistente en una serie de volcanes con un planeta gigante dominando el cielo y algunos satélites (implicando que Vulcano es un satélite más. Según Okuda, en un capítulo de la serie original se establece que Vulcano no tiene satélites, pero tal como yo lo veo no había contradicción). Ese plano ha sido sustituido por un fondo montañoso y un cielo cargado y enrojecido. Es un paisaje más adecuado, porque lo de los volcanes era un poco excesivo, pero el planeta al fondo era espectacular, y se echa de menos. Luego está la antigua vista a los pies de una estátua gigante hasta las rodillas y la túnica o así: ahora tenemos en su lugar la tan publicitada imagen de los colosos de piedra en cada ángulo del terreno. Quizás son ahora estas estatuas las excesivas, pero vaya, nada que objetar, y además pueden dar lugar a varias interpretaciones de las filosofías vulcanas.

-San Francisco: antes teníamos el plano del Golden Gate, y el de la terminal de San Francisco de los cuarteles generales de la Flota. Ahora lo que tenemos son: tres planos panorámicos del transporte de Kirk volando alrededor del puente, un pelín confusos, y el plano de la terminal con modificaciones. En principio están bien, porque abren más el film tras la claustrofobia del puente del crucero klingon, Epsilon 9 y Vulcano (es más, tienen un algo de principio de El Coloso en Llamas que se agradece), pero, y esto es una opinión personal, dejan ver una de las catástrofes habituales de Star Trek: la arquitectura terrestre. A ver: ¿Alguien cree que ninguna alcaldía seria permitiría construir semejantes mamotretos a ambos extremos del puente, verdaderos casos de cero integración con el entorno? Lo normal sería excavar la terminal en la montaña, y en la película original las estructuras no eran apenas visibles. Ejemplo de arquitectura trekkie petarda: la sede federal al principio de Star Trek VI, al peor estilo Flesh Gordon (sí, he dicho Flesh), casi una parodia del futurismo de Amazing Stories. Las modificaciones en la terminal son romper la pared derecha y convertirla en un segundo nivel de pistas de aterrizaje. Pse.

-Cuando Scotty pasea a Kirk alrededor del dique seco, han insertado un reflejo de la nave en el cristal del módulo. Pues eso.

-Esto entra dentro de los retoques menores: mientras la Enterprise deja atrás la Tierra, Kirk pide una vista del ángulo de salida. En la versión anterior se veía la Tierra perfectamente iluminada, mientras que ahora está casi en eclipse, lo que es coherente con un plano anterior en el que la Enterprise avanzaba hacia cámara mientras se producía un amanecer tras de sí.

-El agujero de gusano: han sustituido la explosión original, un elemento rodado por el equipo de efectos del recientemente fallecido Robert Abel antes de que Trumbull y Dykstra se hicieran cargo, por una nueva, y la han integrado con la Enterprise por ordenador y un agujero de gusano creado por Foundation Imaging. Digamos que en principio mucho mejor, porque se sentía raro cortar a aquella explosión antigua sin fondo de estrellas ni nada, pero podrían haber elegido una explosión menos convencional. Por cierto, que esa Enterprise concreta queda bastante mal comparada con la antigua, y es que los efectos de "streaking" son bastante más puñeteros de hacer en digital que en analógico, no tan paradójicamente.

-El segundo ataque de V'Ger: cuando Spock manda el mensaje de linguacódigo reprogramado para que V'Ger lo entienda, hay una vista exterior de la bola de energía llegando hasta el Enterprise y volatilizándose antes de tocarla. Vale, pero el ángulo de la nave es poco inspirado, pelín obvio.

-La sonda de energía que se cepilla a Ilía: hay una vista exterior de un globo de luz acercándose al puente y extendiendo ráfagas de electricidad. Irreprochable. El ángulo elegido resalta el tamaño de la Enterprise, quedando tal cual como si lo hubieran escogido los realizadores originales.

-V'Ger se acerca a la Tierra: en la versión original teníamos una vista un poco sosa de la Tierra vista desde la superficie de V'Ger, con la nube de energía disipándose. Ahora tenemos una breve vista de V'Ger de cuerpo entero, cada vez más nítido a medida que la nube se disipa, entrando en la órbita terrestre. La toma es necesaria, pero problemática. Los mismos autores reconocen lo difícil que es conservar la sensación de escala y masividad. Reconozcámoslo: parece más un plano de Babylon-5, por encuadre, que de ST:TMP, y no comprendo por qué es tan breve, que es justo parte del problema. Con más duración y acercarse más a V'Ger todo hubiera quedado como debe. Y, por cierto, las descargas eléctricas en las proyecciones ventrales no están a escala correcta.

-Las bolas de energía de V'Ger: en el original teníamos un plano de las bolas de energía de V'Ger rasando e iluminando su superficie con un gran despliegue de ruido. Poco después teníamos otros de las bolas energéticas alzándose sobre la superficie de la tierra y parpadeando. Ahora tenemos la vista inicial, invertida y empequeñecida, y una vista exterior de V'Ger a modo de gigantesca (no mucho) escopeta que dispara balines. Hay un plano de las bolas, sobre la Tierra, pasando cerca de la cámara. Las dos primeras tienen los mismos problemas de escala. La última... Digamos que "no casa". Me extenderé sobre ello después.

-Avanzando hacia el núcleo de V'Ger: hay un plano transicional nuevo, en el que se ve cómo la Enterprise atraviesa una cámara intermedia, muy oscura, compuesta por elementos angulares, tirando a sosa. Un poco ni fu ni fa.

-V'Ger: en vez de estar plenamente formada la "isla" de elementos de sección hexagonal sobre la que caminarán Kirk y cía., lo que hay es una nube de puntitos que, a medida que la Enterprise se aproxima, se va condensando. Una vez la Enterprise se detiene, los puntitos de luz se van solidificando en bloques de forma poco convincente (el tamaño de los puntitos y el de los bloques no tiene nada que ver), hasta formar una configuración estilo estrella de mar alrededor del Voyager 6 (no se sabe muy bien por qué, puesto que sólo se necesita una pasarela, no seis o siete). Las vistas del casco principal del Enterprise están iluminadas y cremosas, frente al gran angular del disco bruñido y azulado de la versión original. En general, las vistas de los personajes sobre la pasarela y la nave son incluso tontas, remitiendo demasiado a lo que uno esperaría de la serie original en cuanto a medios y estética se refiere.

-La trascendencia de V'Ger: han añadido unos pocos segundos anteriores a la "explosión" de luz de la trascendencia, en los que se ve a V'Ger sobre la Tierra, a lo lejos, en el centro de una maraña de luz que imita los patrones de "moire" utilizados originalmente. De ahí pasamos, en el mismo plano, al efecto especial que todos conocemos. No sé que pensar de este añadido, pues es algo confuso y, dada la afición actual a las explosiones discoidales, va a sugerir a muchos que lo que se ha producido es una explosión destructiva convencional, en vez de un fenómeno de trascendencia.

Me da la impresión de que los cambios se resienten del hecho de que ni Trumbull ni Dykstra hayan sido consultados. Hay un cierto "ojo" de estos artistas (frescos de Encuentros en la Tercera Fase cuando acometieron Star Trek), sobre todo del primero, que parece faltar en los retoques efectuados. También ocurre una cosa: ST:TMP se beneficiaba de un cierto estatismo y morosidad en los planos de FX, sin duda fruto de las limitaciones de tiempo, ya que es cierto que las innovaciones parten de los story-boards originales. A mi parecer, los añadidos genuinos (no los retoques de lo ya existente) parecían aspirar a producir una mayor sensación de dinamismo, pero no llegan a conseguirlo, y sí en cambio empequeñecen la escala de las cosas, la sensación de solemne gigantismo e implacable misterio: V'Ger queda disminuido, y la Enterprise también. Para mí, ST:TMP es, entre otras cosas, que la Enterprise tiene el tamaño de un par de portaviones, y que el de V'ger es el de la isla de Manhattan, y que el espacio es tenebroso, hostil, pero atractivo y desafiante a la vez. Algo de ello se pierde en las adiciones realizadas.

El sonido:

Es una nueva mezcla, en Dolby Digital Surround 5:1 en todos los idiomas, incluido el español. De su calidad no puedo opinar, al no tener el equipo de audio adecuado. El doblaje español no lo he escuchado, aunque ya he oído comentarios diciendo que es tirando a problemático (nuevos dobladores). Si puedo hacerlo de cómo han jugado con los elementos en la versión americana:

-Las voces de los actores: suenan de alguna manera como nuevas. No mejor, que probablemente el material original no estaría ni en las mejores condiciones ni a la altura de los estándares actuales, pero sí tiene un algo que hace como si las escucharas por primera vez, o que redescubras sus matices.

Eso es casi lo único de bueno. En la parte negativa:

-La música de la banda sonora original se resiente un poquillo de las pequeñas modificaciones en el montaje. La BSO de ST:TMP es muy como la de StarWars: tan ceñida al metraje que es difícil remontarlo sin que uno pueda evitar tener que coger, dar tijeretazos y empalmar, y que se note. Por cierto, que qué gusto da oír a un Jerry Goldsmith en plena forma, y no a esa cosa con coleta que perpetra hoy día las últimas BSO de Star Trek (él y su hijito Joel, que los dioses confundan). Comparas el Goldsmith de las secuencias de V'Ger con el de la de los Borg en ST:First Contact, y te entran ganas de escribir una esquela previo contrato de ninja asesino habilidoso.

-Ruiditos hasta en las judías verdes: al peor estilo Star Trek: The Next Generation. Cada botoncito, cada destellito, cada paridita en la pantalla va acompañada de uno de esos ruiditos tan agudos que parece que esté alguien marcando en un móvil detrás de ti (no sé, los sonidos agudos en la tele siempre parece que vienen de una dirección equivocada). DISTRAE. Y lo que ya es el colmo, nada más venir Spock y empezar la Enterprise a aproximarse a V'Ger, cada vez que se acerca la cámara a su consola suenan ruiditos de ordenador estilo panel de lucecitas de capítulo de El Coche fantástico, si sabéis a qué me refiero. Es patético. Peor: es totalmente innecesario.

-Muchos de los efectos de sonido de esta nueva mezcla parecen hacer más hincapié en sonidos agudos y en siseos, cuando antes parecían tener un componente de graves más importante, o cedían más protagonismo a la música de Goldsmith (como los realizadores comentan, esa música les salvó la papeleta sonora en muchos aspectos). Tal vez fuera una impresión resultado de la inferior calidad de losVHSs y la edición en Laserdisco, pero el caso es que cosas como los disparos de fototorpedos o la culminación del salto subespacial pierden garra. Otro problema es que a veces los cortan muy en seco, como cuando el segundo ataque de V'Ger se detiene, o cuando Spock se libera de su mochila-cohete. Uno, por pura costumbre de lo que se suele hacer en estos temas, esperaría un cierto decaimiento. Sabe raro.

-El nuevo claxon de emergencia, prácticamente el mismo que en La Nueva generación: es radicalmente ridículo. La función de una alarma es alarmar y poner de los nervios, y esta... cosa para nenazas (vale, vale, lo siento), no sirve para una puñeta. Peor aún: es LENTA. No, no es una parida: junto con lo que sigue, es el factor que más perjudica al film, como explicaré.

-Han quitado la voz del ordenador de abordo: "Alerta, intruso"; "Emergencia, Alerta: Control negativo del timón", etc. A mí me gustaban. Pero, independientemente de ello: en ST:TMP la mayor parte de la acción ocurre en el puente, y no es mucha la que ocurre, precisamente. Para dar sensación de follón emocionante está el barullo sonoro de las alertas y el ordenador. Ahora que no están... Ejemplo: cuando Spock percibe la extrañeza de V'Ger al no haber recibido respuesta, y suena la alarma indicando que van a recibir el primero de sus "latigazos", en la versión original saltan todos a sus puestos en medio del frenesí organizado de la cacofonía, y la película parece coger velocidad. Ahora, con el ruido tan espaciado y chiquilicuatre del nuevo claxon y la ausencia de las alertas habladas, el ritmo se pierde, y queda antinatural.

Ese es el mayor defecto de esta nueva mezcla: hace que las escenas "de acción" en el puente se caigan, y que la película pierda fuelle. El resultado es curioso, porque el remontaje intenta agilizar el film y dedicar el tiempo ganado a secuencias de actores significativas.

El nuevo montaje:

Se han aligerado ciertas cosas, como la traducción por el ordenador de Epsilon 9 del mensaje que los klingon envían mientras son víctimas de V'Ger, el pasaje a través de la nube de energía y sobre la superficie de V'Ger, o el primer ataque sobre el Enterprise. Algunos recortes los echo de menos, pero en general el resultado es una cierta sensación de agilidad que beneficia a la película. Antes había un punto de inflexión, la consecuencia de tener dos lotes consecutivos de efectos casi abstractos y demasiado parsimoniosos (la nube y V'Ger, y después de la "digitalización" de Ilía tenemos a V'Ger engullendo la Enterprise, lo que casi suman tres) uno detrás del otro, que hacía que el espectador llegase dormido a lo que ocurría a continuación. Ahora se evita (aunque sigue exigiendo un esfuerzo). Sorprendentemente, no se ha hecho nada en el bloque final, cuando el grupo está al lado del Voyager 6, discutiendo las conclusiones a que han llegado, y que sufre del mismo problema.

Las nuevas escenas benefician principalmente a los personajes, dándoles más juego:

-En el puente, nada más irse Kirk de camino a decirle a Decker que se quite de enmedio chaval que ahora manda él, Uhura y cía. se felicitan de ver cómo el almirante se ha salido con la suya, aumentando las probabilidades de éxito de la misión.

-En la sala de transporte, unos tripulantes le dicen a Kirk que hay alguien ahí abajo (Bones) que prefiere ver como se descuajaringan y recuajaringan otros antes de subir él.

-Tras el primer ataque de V'Ger al Enterprise, Ilía ayuda con sus capacidades psiónicas a reducir el dolor de la quemadura en la mano de Chekov. Christine Chapel aparece más segundos en pantalla aquí y en lo siguiente.

-Algunos retoques en la secuencia en que Ilía se prueba la banda en la cabeza.

-Cuando Kirk convence a Ilía para que V'ger les permita llegar hasta él, Kirk indica a Scotty que active el sistema de autodestrucción. Una subalterna le pregunta las razones y Scotty le explica la esperanza de Kirk de poder llevarse a V'Ger por delante cuando explote la nave.

-Spock echa una lagrimilla por V'Ger.

Hay otros cambios menores aquí y allá: pequeñas supresiones, como el que Ilía confirme estimaciones del oficial científico (Decker) y se crucen una sonrisa, sonrisa que ha sido recolocada a la secuencia de la salida del Enterprise del dique seco (y que resulta embarazosa por cursi). Pequeños recortes en el primer ataque de V'Ger que hacen que lleguemos a la quemadura eléctrica de Chekov más pronto, y que yo diría que es el remontaje que mejor ha resultado en toda la película. Etc.

No sé por qué, pero los nuevos planos en el puente, que enfatizan un tanto la cohesión de la tripulación remitiendo a la solidez del "ensemble" original (más recordada que real, porque Uhura, Sulu y cía. apenas eran unos pintamonas la mayor parte del tiempo, típico en la estructura de las series televisivas de la época), quitan un poco de solemnidad al cuarteto

Kirk-Spock-Decker-McCoy, en ésta la que es fundamentalmente una "película de comandantes". No me disgusta, aunque sea ambivalente al resultado, y seguro que los aficionados tradicionales lo agradecerán.

Sin embargo, la secuencia de la lagrimilla de Spock es perfecta: el pesar sosegado que esperaríamos de alguien como él en esas circunstancias; Kirk diciendo directamente "no es por nosotros" (dada la orden de autodestrucción), no una pregunta sino una constatación, y sucinta dado lo compenetrados que están todos; la emoción en los ojos de Spock mientras explica las claves de la humanidad, lo que él ha logrado y V'Ger no... Yo creo que este es el momento clave del film, y, aunque podría parecer cursi, es la resolución de toda una vida de conflicto interior en Spock. En realidad, es un momento crucial en toda la serie de la antigua generación, y el puente lógico al Spock más "blando" de las siguientes películas.

SINTESIS

Después de todo este rollo, va a resultar que el comprar o no este DVD va a depender de algo que no tiene nada que ver con todo lo dicho.

Porque el caso es que hay una alternativa: la edición en VHS, que se ha distribuido en España y en nuestro idioma (y que se puede conseguir en inglés en Gran Bretaña, por ejemplo vía Amazon.com). Lo primero a considerar es que el segundo DVD de extras, definitivamente, no vale la pena, porque no aporta nada que no sepa ya el aficionado. Y en cuanto a la película, diría que el DVD sólo cunde si uno tiene un buen televisor panorámico en el que explotar la calidad del soporte.

Así que si uno es un aficionado que no tiene este film en su biblioteca, tiene la opción, mucho más barata, del VHS. Para los que ya lo tienen, depende: el mayor valor que les ofrecerá tanto el DVD como el VHS es el formato panorámico, si este nuevo montaje les despierta la suficiente curiosidad. Eso, y el remasterizado, que ya de por sí es una delicia.

TOS

Los de Paramount me van a correr a gorrazos =:-Z

 

 


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