Puesta
a punto del "steampunk" del siglo XIX en el XXI
Alexander
Hartdegen lo tiene todo en esta vida: amigos fieles, dinero, y una novia
adorable, Emma. Pero lo que desconoce es lo poco que le va a durar. Un
desgraciado accidente acabará con la vida de su amor. Destrozado
y sintiendo que ya nada le una a su época victoriana, decide llevar
a cabo su más loco sueño: viajará a través
del tiempo. De poco servirá que sus amigos intenten disuadirle,
Hartdegen construirá una máquina capaz de lanzarle hacia
cuando él desee, y sus ojos verán cosas para las que su
mente no está preparada...
...Como
por ejemplo, ser catapultado aproximadamente a dentro de 800.000 años
(un paseo, nada más). Allí conocerá de nuevo el amor
(de manos de la exótica y guapa Mara) y el peligro (gracias a los
feísimos mutantes llamados Morlocks). El pueblo de Mara,
los pacíficos (y tontos del haba) Eloi, son una raza
de corderos a los que, de forma periódica, los Morlocks llevan
al matadero. Más vale que éstos estén gorditos, porque
es evidente para qué los quieren esos monstruos. Con la ayuda de
su nueva novia, y de Vox, una especie de Enciclopedia Encarta con personalidad,
Alexander tratará de liberar al pueblo Eloy... aunque eso signifique
enfrentarse con el Morlock más evolucionado y cabrón imaginable.
Corrección política,
Morlocks y otras hierbas
Lo
de la corrección política viene a cuento de que en la primera
versión (el superclásico de los años 50, dirigido
por George Pal y protagonizada por Rod
Taylor), los Eloi que encontraba el prota eran un poquito...
¿cómo
decirlo?...¿arios?
Esta vez, los habitantes del paraíso son multiétnicos. No
por nada, la joven Mara es interpretada por la cantante irlandesa Samantha
Mumba, cuya tez, a pesar de ser esta bella dama de la verde Irlanda,
no es excesivamente clara. El protagonista, Alex, tiene el rostro de Guy
"L.A. Confidential" Pearce. Nada mal para el precedente
del Doc Brown de la saga de Regreso al Futuro de Robert Zemeckis
(éste creo es un poquito más mono que Christopher
Lloyd, la verdad).
Pero
Guy y Samantha no son los únicos rostros conocidos
por aquí. Orlando Jones, el "graciosillo" que
salía
en Evolution junto a David Duchovny es Vox, el diccionario
Espasa Ilustrado del futuro. Mark Addy, el
adorable gordito de Full Monty, es el doctor Philby, el mejor amigo
de Alex Hartdegen... Y si tenéis espacio para un peso pesado
de la interpretación, por ahí anda Jeremy Irons (que
es suficientemente conocido, y si lo dudáis, podéis mirar
Inseparables de Cronenberg...). Irons interpreta,
bajo toneladas de maquillaje, al Super-Morlock, el equivalente al Teminator
del año 800.000.
La
última curiosidad la trae el mismísimo director: Simon
Wells,
que es biznieto de ¿adivinais quién? Del inimitable y auténtico
H.G. Tal vez, precisamente el querer ser fiel al espíritu
de abuelito,
fue lo que llevó al pobre Simon a padecer un ataque de nervios
casi al final del rodaje, siendo sustituido para finalizarla por Gore
Verbinski, un director que cuenta entre sus títulos películas
tan famosas como The Mexican (la de Julia Roberts y Brad
Pitt). Espero que los problemas del joven Wells y su sustitución
por parte de Verbisnky no fuesen óbice para crear una película
digna del genial bisabuelo. Pronto lo veremos... en el futuro.
Virginia
García